Estufas de parafina

El queroseno es un subproducto del petróleo utilizado como combustible y como fuente de calor. Debido a los bajos precios del queroseno, éste se ha convertido en una fuerte alternativa a la calefacción eléctrica.

Estufas de parafina

Los calentadores de queroseno permiten mantener un área caliente en caso de un corte de energía. Esto los hace muy valiosos para la emergencia y para prepararse para desastres.

Los calentadores de queroseno utilizan un combustible que es muy eficiente enérgicamente hablando. Esto permite que se produzca una cantidad significativa de calor a partir de una cantidad mínima de combustible, en comparación con otras fuentes de calor, como la madera o el carbón.

El uso de una estufa de parafina permite calentar áreas diferenres. En la calefacción por zonas, puedes mantener una habitación más cálida, sin aumentar el calor a todas las demás habitaciones, ahorrando energía y dinero.

Debido a que los calentadores de queroseno queman de manera muy eficiente, por lo general son seguros para su uso en interiores. Como medida de precaución, se recomienda ventilar las estancias que se están calentado y permitir que haya siempre un flujo de aire para permitir la renovación del mismo.

Se ha utilizado el queroseno como fuente de calor durante décadas. Debido a su fácil manejo, puedes encontrar calentadores de queroseno de una calidad comparable a los calentadores de propano o unidades eléctricas a un precio similar.

La parafina o el queroseno en grado K-1 proporciona combustible limpio para lámparas, así como calentadores y estufas. Fue uno de los primeros aceites combustibles fósiles destilado que se produjo, y jugó un papel crucial en los hogares. Sin embargo, fue perdiendo importancia al aparecer mejores sistemas de calefacción, como la calefacción eléctrica. En algunos países en vías de desarrollo, muchos hogares todavía dependen del queroseno para cubrir las necesidades básicas, como la iluminación, la calefacción y la cocina. En los países desarrollados los aparatos de queroseno todavía proporcionan un respaldo importante cuando falla la red eléctrica.

Tanto las lámparas de queroseno como los calentadores sólo necesitan una chispa o un fósforo para encenderse, estos electrodomésticos básicos funcionan sin ningún tipo de conexión eléctrica.

La mayoría de los aparatos de queroseno se ajustan manualmente, lo que limita su conveniencia, pero tienes las garantía de que funcionan cuando más los necesitas. Las mechas necesitan un tiempo para encenderse y además, hacer humo cuando son nuevas, pero después, queman limpiamente. Los usuarios deben ventilar la zona dónde se está utilizando la estufa, ya que expulsa subproductos de la combustión como el monóxido de carbono que podría acumularse gradualmente en espacios cerrados. Los aparatos de queroseno también podrían crear una gran cantidad de vapor de agua de forma diaria.

La parafina sólo necesita estar almacenada en un recipiente de plástico o metal bien sellado, no necesita aditivos especiales para preservar sus calidades de combustible. Las estimaciones de la verdadera vida de almacenamiento varían de uno a cinco años. El almacenamiento de la parafina en lugares fríos o lugares donde las temperaturas fluctúan ampliamente podría causar una condensación de agua en los contenedores. El agua en el combustible contamina las mechas e interfiere con el flujo de combustible de la llama.

La parafina quema limpiamente y emiten muy poco humo. Se evapora lentamente y no llena el aire con vapores explosivos al igual que la gasolina. Siguiendo las directrices con respecto a la ventilación, el rellenado de los tanques, y la adecuanda colocación de los aparatos, se garantiza la seguridad durante el uso en el hogar.

Estufas a parafina

Los precios de la parafina varían según la oferta y la demanda, pero los compradores cuidadosos pueden localizar buenas ofertas. La parafina suele venderse en bidones de 20 litros con un precio de entre 40 euros y 50 euros. Dependiendo del modelo de estufa que elijas el consumo de parafina puede situarse entre los 0,13 y los 0,30 litros a la hora. Los precios de las estufas de parafina pueden oscilar entre los 100 € y los 500 €, dependiendo de las características del aparato.

Hay dos tipos de estufas de parafina, las de mecha y las electrónicas. Las de mecha son más baratas, para funcionar simplemente necesitan el combustible, una mecha y unas pilas. Las eléctricas en cambio, van conectadas a la electricidad y disponen de una mayor potencia.

Las estufas de parafina de mecha están recomendadas para calentar estancias de 20 a 44 m2 (nunca más pequeñas), son fácilmente transportables y no necesitane estar conectadas a la red eléctrica para funcionan, por lo que en momentos de apagones son ideales. Cuando se utilizan en una habitación, esta debe ventilarse constantemente.

Las estufas de parafina electrónicas tienen más potencia, así que pueden calentar estancias de mayores dimensiones como de 30 a 65 m2. Consumen menos combustible que las de mecha.