Estufas de leña de hierro fundido

Las estufas de leña de hierro fundido proporcionan un calor calor con un rendimiento del 70-80 % y una combustión limpia. Son muy decorativas, acogedoras y confortables gracias a las llamas del fuego. Puedes utilizar las estufas de leña como complemento de calefacción o como forma única de calefacción para calentar tu hogar, dependerá de la cantidad de metros y estancias que tengas. Si tu única fuente de calor son las estufas de leña, lo más probable es que necesites más de una para calentar tu hogar.

Estufas de leña de hierro fundido

Las estufas de hierro fundido son muy duraderas, pero también son muy pesadas, por lo que una vez las instalas, es mejor no moverlas. Para funcionar necesitan tener una salida de humos, además de contar con 30-40 cm en cada lado libres de muebles, cortinas, alfombras y otros enseres.

Este tipo de estufas necesitan más tiempo para calentar las habitaciones que las estufas hechas sólo de acero o de acero con interior refractario, sin embargo, una vez que han conseguido llegar a una temperatura alta, mantienen el calor mucho mejor.

Las estufas de hierro fundido tienen la capacidad de caldear estancias de hasta 95 m2 y cuentan con una potencia de 18kW. Así que dependiendo el espacio que quieras calentar, deberás optar por una o más estufas.

El hierro fundido ha sido una opción popular en la fabricación de las estufas de leña durante muchos años. Hay una serie de ventajas por el uso de hierro fundido, algunas de ellas fueron incluso reconocidas hace muchos años cuando Ben Franklin construyó sus primeras estufas. Aunque el hierro fundido puede necesitar un poco más de tiempo en calentarse, retiene el calor durante mucho más tiempo que el acero. Así que incluso después de que el fuego se ha extinguido, queda un calor residual que se va liberando poco a poco en el ambiente. Además, dadas las cualidades de la retención de calor del hierro fundido, el fuego se quema a temperaturas mucho más altas dentro de la cámara de combustión, lo que le ayudará a obtener una combustión completa de los productos de madera. El hierro fundido también permite que el fabricante aplique un diseño más decorativo en la estufa e incluso puede colocar una capa de porcelana sobre el mismo.

El acero también se ha utilizado en la producción de las estufas de leña durante muchos años. Las estufas de leña de acero son mucho más fáciles de fabricar y los costos de materiales son por lo general más baratos que el hierro fundido. Las nuevas estufas de acero son muy eficientes y limpias. Los acontecimientos recientes en los procesos de fabricación han permitido a los fabricante de estufas de acero crear diseños muy decorativos.

¿Cuál deberías elegir?

La elección entre una estufa de leña de acero y una estufa de leña de hierro fundido es casi una cuestión de preferencia personal. Ambos tipos de estufas son de combustión limpia y muy eficiente. Algunas personas pueden basar su decisión en la cantidad de dinero que desean invertir, la estufa de acero generalmente es más barata que la estufa de hierro fundido. La decoración de la habitación también puede ayudar a dictar qué tipo de estufa te queda mejor.

Estufas de hierro fundido

No importa el tipo de estufa que elijas, puedes estar seguro de que encontrarás una completa selección de estufas de leña de hierro fundido y estufas de leña de acero.

Recuerda que las estufas de leña necesitan limpieza y mantenimiento, tanto del aparato en sí, como de los tubos de evacuación de humos. La limpieza y el mantenimiento adecuados alargan la vida útil de las estufas, además te ayudan a conseguir un mejor rendimiento calórico. El mantenimiento y limpieza dependerán del uso que hagas. Si tienes la estufa de leña como un complemento de la calefacción y sólo la utilizas en días esporádicos o de mucho frío, el mantenimiento será menor. Si la utilizas a diario, la limpieza de residuos y cenizas deberá ser diaria.

Para limpiar el tubo de evacuación o el tiro de la chimenea necesitarás un desollinador químico o mecánico, dependiendo de tus preferencias. Esta tarea deberá realizarse como mínimo, una vez al año. El desollinador químico se basa en productos químicos que se queman en la estufa y que limpian el interior de los tubos, es una forma muy fácil de desollinar el tubo. El desollinador mecánico se trata de limpiadores que se introducen dentro de los tubos que permiten desincrustar los residuos que han podido quedar atrapados dentro del conducto, es la forma manual de limpiar tu chimenea.