Estufas balcánicas

Las estufas balcánicas son las que se utilizan en los países nórdicos. También son conocidas como estufas rusas, de masa térmica o cerámicas.

Estufas balcánicas

Las estufas balcánicas o rusas son, quizás, los calentadores de leña y acumuladores de calor más eficientes que se conocen. El intenso calor que desprende el fuego se obserba en las gruesas paredes de ladrillo que conforman la estructura de la estufa. Debido a esto, hay un período de enfriamiento lento, lo que significa que la estufa tan sólo debe ser alimentada dos veces al día, y como máximo tal vez tres.

En el momento que la enciendes, si estás cerca podrás sentir sólo un cálido y húmedo aire saliente, de este modo nos aseguramos que una cantidad mínima de contaminantes enviándose al aire. Los contaminantes o partículas son quemados por las temperaturas extremadamente altas en el proceso de combustión, a medida que viajan a través del distribuidor. Esto se lleva a cabo de una manera natural sin la ayuda de convertidores catalíticos costosos, que requieren un reemplazo constante.

¿Cómo funciona una estufa rusa o balcánica?

El intenso calor que desprende el fuego es absorbido por las paredes de ladrillo que conforman la estructura densa de la estufa. Debido a esto, hay un período de enfriamiento lento, lo que significa que la estufa requiere ser alimentanda sólo dos veces al día, y como máximo tal vez tres.

No se utilizan soportes de metal para mantener la mampostería, porque la expansión del metal puede causar grietas en ella. Cuando se enciende una estufa rusa no se produce humo. El fuego se mantendrá encendido a una temperatura muy elevada que si fuera de hierro, éste estaría al rojo vivo. La cámara de humo es tan vasta que el precalentamiento no es necesario. Si se sostiene un fósforo encendido frente a la puerta abierta a veces se apaga, a menos que la compuerta esté un poco cerrada y se abra de nuevo durante el proceso de encendido. Todo el material combustible, ya sea madera dura, blanda, papel, paja, o basura se quema; y quedan muy pocos residuos, en algunos modelos, también se puede utilizar carbón. No se acumula creosota, por lo que no es necesaria la limpieza de la chimenea, el único mantenimiento que se necesita es el apuntando ocasional de la mampostería de la chimenea desde el exterior.

Las paredes de ladrillo de la chimenea irradian un calor constante; el rango de calentamiento es de unos seis metros, pero con ventiladores de techo, se puede aumentar en gran medida. Es interesante observar que los lados de la chimenea no irradian de igual forma. La cara en el extremo opuesto de la carga es el más cálida, siguen los dos lados largos y el extremo de carga es el menos cálido. Estos hechos interesantes deben ser considerados en el diseño y la localización de la estufa balcánica en tu casa.

Los materiales combustibles deben mantenerse por lo menos a 60 centímetos de distancia de alrededor de la chimenea, sin embargo, los lados de la chimenea nunca estarán a más de 65 grados C, y normalmente estarán a unos 50 grados C. Si es necesario conectar las paredes de la chimenea, se deberá levantar una viga de pared por lo menos a 30 cm del ladrillo, antes de conectar paredes de entramado de madera. Ya que cada chimenea tendrá su propia idiosincrasia, el propietario tendrá un período de prueba y error antes de llegar a un buen equilibrio.

Cuando se construye la chimenea, el albañil debe tener cuidado de alisar el mortero en el interior, sin dejar que sobresalgan esquinas de mortero o de ladrillo. Hay muchos otros "trucos" propies del oficio que pueden ayudar, por lo que una persona sin experiencia previa, no debería probar con la construcción de una estufa rusa.

Cuando se completa la construcción, el primer día, el proyecto puede ser probado al encender de un periódico en el cuadro de combustible. El segundo día, se pueden utilizar un par de tablillas para encender el fuego y ayudar a liberar la humedad en la obra de albañilería de forma gradual. También se puede amplear un pequeño quemador de malezas para expulsar a la humedad y que el ladrillo vaya cogiendo temperatura gradualmente. En aproximadamente una semana, se puede encender y utilizar la estufa balcánica con seguridad a pleno rendimiento, sin embargo, es de esperar que aparezcan algunas grietas de vez en cuando en la mampostería.

La mayoría de las grietas son inofensivas y ya se esperan puesto que se debe a la forma natural en que el material utilizado en la estructura de mampostería se expande y se contrae. Las grietas son generalmente son como la línea del grosor de un cabello cuando la chimenea está caliente y desaparece cuando se enfría a temperatura ambiente. Si se lleva a una temperatura muy elevada demasiado pronto cuando está recién construída, puede tener fácilmente un efecto de "palomitas de maíz", las grietas pueden hacerse muy anchas debido a la expansión de la humedad en los materiales de construcción, aunque en principio no es peligroso, el aspecto de la estufa será un desastre.

El mejor combustible a utilizar es de 600 gramos a 1 kilo de madera seca. Cualquier trozo más grande que 8 cm de diámetro debe ser partido por la mitad. El secreto de la quema en una estufa rusa es meter todo el combustible necesario, al mismo tiempo, creando un lecho de brasas, por lo que la compuerta puede cerrarse de manera segura, para que no haya peligro de que haya una fuga de monóxido de carbono. Si se queman troncos pequeños y grandes al mismo tiempo, los troncos más grandes tardarán más tiempo en llegar al estado de "brasas", por lo que la compuerta deberá permanecer abierta más tiempo, permitiendo así que el valioso calor se escape por la puerta y no caliente el ladrillo.

Estufas rusas

Para iniciar el fuego, se debe llenar el depósito de combustible a la capacidad, abrir la compuerta 3/4 y prender. Puede colocarse el papel ardiendo en la apertura, encima del montón de leña. En una media hora más o menos, dependiendo de la madera que se esté utilizando, se deben haber formado las brasas. Llena el depósito de combustible de nuevo y deja que el fuego se extinga, es decir cuanso las brasas estén cubiertas de cenizas y no se vea ninguna llama de color azul claro, este es el monóxido de carbono. A continuación, cierra la compuerta completamente o deja 1/4 abierto. En este momento la estufa está preparada para proporcionarte doce horas de calor continuo.

Antes de acostarte, repite el procedimiento, a diferencia de una chimenea de hogar abierta, el fuego continuo no es deseable. Después cerrar la compuerta, las brasas se queman a sí mismas. Cuando abras las compuerta después de 12 horas, podrás comprobar que sólo quedan las cenizas frías del fuego anterior, pero el calor todavía se puede sentir en los ladrillos hasta 18 horas más tarde.

Beneficios de las estufas balcánicas

En una época en que las fuentes de energía alternativas se están buscando con tanto vigor, esta es una buena alternativa probada en el tiempo. Combinando la energía solar pasiva y una casa construida de mampostería para el almacenamiento de calor en las paredes, la estufa rusa ha demostrado ser el sistema de calefacción más sencillo y económico, incluso en las condiciones climáticas más adversas conocidas por el hombre.